Cómo limpiar un portátil Packard bell

Cómo limpiar un portátil

Pasos para limpiar tu portátil

Primero que nada necesitamos las herramientas adecuadas: destornilladores para tornillos pequeños, un lugar donde poner sin confundir los cientos de tornillitos que usualmente suelen llevar estos ordenadores, y un compresor de aire.


Lo importante aquí es tener los destornilladores, el lugar para dejar los tornillos depende de tu ingenio (recursos manidos: ceniceros, vasos, tazas,... y así hasta el infinito).


Ocurre lo mismo con el compresor de aire, si no tienes en casa uno lo más recomendable es un pincelito, una balleta y paciencia.

 

Una vez tenemos todo lo que necesitamos, damos la vuelta al portátil, sacamos batería, discos duros,... buscamos todos los tornillos que hay y desatornillamos.



Una vez desatornillado todo deberías tener algo así:

Después, ponemos el portátil en su posición normal y quitamos el teclado (habitualmente lleva algún tornillo o está enganchado a presión por pestañas). Ojo con esta parte porque cada portátil es un mundo y no queréis quedaros sin teclado, ¿verdad?.

 

Una vez quitado, la cantidad de suciedad dependerá de la edad del aparato y los hábitos de limpieza, pero casi seguro que si no es nuevo veréis algo parecido a la imagen de la derecha.

 

Una vez hemos quitado el teclado y limpiado lo que hay debajo, quitamos la tapa superior. Hay que tener cuidado porque puede que sea también la pieza que sujeta el monitor.


Después de esto, sólo queda otro rato de desatornillar, y ya podemos quitar la placa (de nuevo, con cuidado de no romper nada y controlando donde dejamos los tornillos). De manera que se quedará algo así:



Aquí ya podremos seguir limpiando con más calma, principalmente el ventilador ; sí, eso que cuando arrancas suena como un cortacésped, ahora (en el peor de los casos) ronroneará como un gatito. Si no se hace, posiblemente se convertirá en algo parecido a la foto de la abajo. Después "sólo" nos queda volver a montarlo todo como estaba.

 

Esperamos que os haya servido de ayuda; y de despedida, os dejamos unos consejos:

 

1º. Si no estás seguro de cómo se hace, no lo hagas.

2º. Si aún así todavía quieres hacerlo, tómatelo con calma y ves con mucho cuidado.

3º. Si después de desmontarlo y montarlo no funciona, recuerda: la culpa no es nuestra te hemos avisado... ;)

 

Gracias por leernos y no os olvidéis de comentar.


Espero que te haya servido de ayuda y si te ha gustado ya sabes...

 

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